Riesgo de Caídas en personas que han sufrido un Ictus.

Las personas que han sufrido un ictus presentan mayor riesgo de caída que el grupo de su edad de referencia, sin embargo, los factores de riesgo no están bien identificados. La identificación de aquellos pacientes con ictus que presentan mayor probabilidad de sufrir un ictus es esencial para el desarrollo de estrategias de prevención.

Los accidentes cerebrovasculares o Ictus son los mayores responsables de los problemas de salud, de discapacidad y de fallecimientos en la población adulta a nivel mundial. [1]

Las estadísticas sugieren que al año se producen mundialmente unos 5 millones de fallecimientos y que unos 15 millones de personas sufren un ictus cada año. Se estima que existen unos 50 millones de personas que han sobrevivido a un ictus en el mundo y que sufren secuelas físicas y cognitivas.[1,2]

Los estudios muestran que un 12-18% de los supervivientes tienen afasia, un 22% no son capaces de andar, 32% sufren depresión y 24-53% dependen de una tercera persona para las actividades de la vida diaria.[3,4,5]

Las personas que han sufrido un ictus presentan un alto riesgo de caídas durante el período agudo y permanecen en el grupo de alto riesgo durante los primeros meses después de volver a su casa. Durante el tiempo de hospitalización el porcentaje de incidencia de caídas es de 25-39% [6,7] Este dato se puede deber a que en este período se les entrena en actividades que implican un mayor riesgo de caída de por sí.[8]

Las caídas no sólo pueden provocar miedo ante determinadas situaciones o lesiones más graves, como fracturas, sino que también influyen en una reducción de la actividad que, aunque reduce el riesgo de caída, provoca un círculo vicioso que empeora la situación. Por tanto, se puede deducir que la lesiones y otras consecuencias de las caídas (p.e. la reducción de la actividad debido al miedo de nuevas caídas) tienen efectos negativos en el proceso de rehabilitación y en su resultado.[4]

Aunque las lesiones provocadas por las caídas suelen ser moderadas (lesiones de los tejidos blandos, p.e.), el 10% provocan lesiones graves como fracturas (p.e. fracturas de cadera) [9]Estas lesiones pueden ser más importantes en el caso de que exista pérdida de masa ósea después del ictus, especialmente en mujeres, donde es mayor que en el grupo de referencia por edad.[10]

El miedo a una caída puede reducir la actividad y propiciar un estilo de vida sedentario, que altera el estado funcional y de salud (Círculo vicioso de discapacidad)[10]

Relación entre el declive físico, la frecuencia de caída, la inestabilidad postural y la calidad de vida en personas con ictus. La reducción de la frecuencia de caídas no es necesariamente buena si va asociada a una reducción de la actividad física. En este caso, puede provocar aún más declive físico con una reducción de la estabilidad postural y de la calidad de vida. Por tanto, la reducción de la frecuencia , que conlleva una mejora de la calidad de vida, debe ir asociada a una mejora de la estabilidad postural, una disminución del riesgo de caída y una actividad física preservada o aumentada. [11]

 

Se ha observado que los factores relacionados con el riesgo de sufrir una caída en la población que ha sufrido un ictus no se relaciona con los factores asociados con la edad, sobre todo en la población anciana. En esta última se observa que una tercera parte de la población anciana sufre una caída por año.[12]

Las personas que han sufrido un ictus tienen incluso un riesgo mayor de caída que el resto de la población pero pocos estudios han intentado desarrollar herramientas específicas de predicción de caídas.[13,14,15]

Existen pocos estudios(revisiones sistemáticas o meta-análisis) que se centren en programas de prevención de caídas en la población que ha sufrido un ictus. A pesar del gran número de estudios (p.e. entrenamiento de la fuerza, circuitos de entrenamiento) que examinan los efectos de las intervenciones directas sobre la población con ictus, todavía no está claro  la influencia sobre la prevención de caídas. [16]

Artículo completo (autora Mª Mercedes Fernández Coca)

 

Bibliografía

  1. Bonita R, Mendis S, Truelsen T, Bogousslavsky J, Toole J, Yatsu F. The global stroke initiative. Lancet Neurol 2004; 3: 391–393.
  2. Wolfe CDA. The impact of stroke. Br Med Bull. 2000;56(2):275-286.
  3. Anderson CS, Linto J, Stewart-Wynne EG. A population based assessment of the impact and burden of care-giving for long-termstroke survivors. Stroke 1995; 26: 843–849.
  4. Nyberg L, Gustafson Y. Fall prediction index for patients in stroke rehabilitation. Stroke 1997; 28: 716–21.
  5. Smith J, Forster A, Young J. Use of the STRATIFY falls risk assessment in patients recovering from acute stroke. Age Ageing 2006; 35: 138–43.
  6. Dromerick A, Reding M. Medical and neurological complications during inpatient stroke rehabilitation. Stroke 1994;25:358-361.
  7. Nyberg L, Gustafson Y. Patient falls in stroke rehabilitation. A challenge to rehabilitation strategies. Stroke 1995;26:838-842
  8. Lone Jørgensen, TorgeirEngstad and Bjarne K. Jacobsen Controls : Depressive Symptoms Predict Falls After Stroke Higher Incidence of Falls in Long-Term Stroke Survivors Than in Population Stroke 2002, 33:542-547
  9. Campbell AJ, Borrie MJ, Spears GF, Jackson SL, Brown JS, FitzgeraldJL. Circumstances and consequences of falls experienced by a community population 70 years and over during a prospective study. Age and Ageing 1990;19:136–41
  10. Eng JJ, Pang MY, Ashe MC. Balance, falls, and bone health: role of exercise in reducing fracture risk after stroke. J Rehabil Res Dev. 2008;45(2):297-313
  11. Weerdesteyn V, de Niet M, van Duijnhoven HJ, Geurts AC. Falls in individuals with stroke. J Rehabil Res Dev. 2008;45(8):1195-213. Review
  12. Campbell AJ, Robertson MC, Gardener MM. Elderly people who fall: identifying and managing the causes. Br J Hosp Med 1999; 54: 520–3.
  13. Forster A, Young J. Incidence and consequences of falls due  to stroke: a systematic inquiry. Br Med J 1995; 311: 83–6.
  14. Jorgensen L, Engstad T, BjarneKetal.Higher incidence of falls in log-term stroke survivors than population controls. Stroke 2002; 33: 542–7.
  15. Mackintosh S, Hill K, Dodd K et al. Balance score and a history of falls in hospital predict recurrent falls in the 6 months following stroke rehabilitation. Arch Phys Med Rehabil 2006; 87: 1583–9.
  16. Batchelor F, Hill K et al. What Works in Falls Prevention After Stroke? A Systematic Review and Meta-Analysis Stroke. 2010;41:1715-1722.(Stroke. 2010;41:1715-1722.)

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