Causas del Dolor
El dolor es muy complejo
y raramente se puede atribuir a una sola causa o factor.
Por ejemplo, en el caso de una persona que siente hormigueos en su brazo hasta las yemas de los dedos nos podemos plantear las siguientes causas:
1. Una causa frecuente el “pinzamiento” o “irritación” de los nervios de la zona cervical.
2. ¿Por qué están “pinzados” o “irritados” los nervios cervicales? Una razón puede ser la rigidez y/o tensión de los músculos del cuello y de la región del hombro. Los nervios discurren entre los músculos y cuando éstos están tensos de forma continua, “presionan” a dichos nervios que se encuentran entre ellos.
3. Ahora, hay que explicar porqué los músculos están tensos. Los músculos están tensos frecuentemente porque se abusa de ellos y/o están bajo tensión constante. Por ejemplo, un corredor de maratón puede sufrir un calambre en la pierna. En este caso, la tensión podría estar causada por una postura pobre y/o inadecuada y movimientos (estrés) repetidos.
4. La última pregunta que tenemos que responder es porqué se produce una postura pobre o inadecuada. En general, se debe a que al cuerpo le falta entrenamiento específico para mantener la columna en una buena postura durante períodos prolongados de tiempo.
Por tanto, ante una situación de dolor se deben tener en cuenta todos estos factores. Aunque sólo es un ejemplo y cada persona y su relación con el dolor siempre conlleva una situación individual y propia, en un buen tratamiento se debe realizar este razonamiento clínico para poder tratar todos los factores que influyen en el problema.
En la consulta de Fisioterapia Global realizamos una entrevista clínica detallada. Le damos mucha importancia tanto al diagnóstico médico como a lo que nos cuenta cada persona y a los datos recogidos de la exploración física especializada e individualizada. El tratamiento tiene muy en cuenta todo esto y se realiza siempre una reevaluación para comprobar el efecto del tratamiento sobre los síntomas del paciente.
Cuidar nuestros Pies
Cuando caminamos, el doble de nuestro peso llega a los pies y esto ¡pasa aproximadamente 1000 veces al día! Por tanto, no es extraño que pequeñas alteraciones en sus pies puedan provocar “grandes” dolores. Esto puede afectar sólo a los pies o puede también provocar dolor en la zona lumbar e incluso en el cuello.
Cuando el pie toca el suelo su función principal es absorber el impacto con el suelo y adaptarse al suelo (liso, con piedras, inclinado, etc) para darnos una base estable.
El equilibrio corporal comienza en los pies, porque la labor básica del pie y del tobillo consiste en ofrecer una base sólida mediante la cual la parte superior del cuerpo pueda relacionarse con el plano horizontal de suelo. Unos pies y unos tobillos adecuados deben ofrecer un mecanismo que permita un desplazamiento y una adaptación continuos de cuerpo que sostienen.
Por esto deberíamos ser más conscientes del tipo de zapatos que usamos. Sólo con observar los dedos de los pies de las modelos que abusan por su trabajo de los zapatos de tacón deberíamos pararnos a reflexionar si realmente los tacones son tan “bonitos”. No sólo pueden lesionarnos los pies sino que también alteran nuestra postura y pueden ser la causa del dolor de espalda por ejemplo.
No sería mala idea darse todos los días un pequeño masaje en los pies del mismo modo que nos preocupamos de lavarnos los dientes. Aquí dejo algunas ideas básicas para poder empezar a cuidarse.
Síntomas de un Accidente Cerebro Vascular o Ictus
El Ictus es una urgencia médica.
Si usted detecta signos del AVC,
actúe rápido,
vaya a Urgencias
o llame al 112
Cuanto antes reciba tratamiento,
mejores serán
sus oportunidades de recuperación.
Los síntomas de un ictus aparecen bruscamente. En cada caso dependerán de la zona del cerebro dañada por la alteración del flujo de sangre y pueden ser muy variados. Sin embargo, en la mayor parte de los casos consistirán en uno o varios de los siguientes:
- Adormecimiento, debilidad o parálisis en un lado el cuerpo, por ejemplo, brazo o pierna flácidos, descenso del párpado o asimetría de la boca.
- Forma de hablar rara, dificultad para encontrar las palabras o para entender lo que se le está diciendo.
- Trastorno repentino de la visión, en uno o en los dos ojos.Visión borrosa repentina o pérdida de visión.
- Confusión.
- Dificultad para caminar, pérdida de equilibrio o de coordinación de los movimientos.
- Dolor de cabeza muy intenso, brusco y no habitual.
Parálisis facial:
¿Puede la persona sonreír?
¿Tiene su ojo o sus labios caídos?
Debilidad del brazo:
¿Puede la persona levantar los dos brazos?
Problemas en la comunicación / habla:
¿Puede la persona hablar claramente y comprender lo que le está diciendo?
Si el paciente o sus familiares sospechan que se está experimentando cualquiera de estos síntomas debe acudir al hospital más próximo, aunque los síntomas remitan por completo. El hecho de que se hayan presentado indican riesgo elevado de que el cuadro se repita y se instaure de manera permanente.
Tipos de Accidentes Vasculares Cerebrales o Ictus
Existen diversos tipos de ictus.
ICTUS ISQUÉMICO O INFARTO CEREBRAL
Producidos por la obstrucción del aporte de sangre al cerebro
Pueden originarse por
- la obstrucción de una arteria del cuello o de la cabeza como consecuencia del crecimiento de una placa de ateroma (arteriosclerosis) en la pared de estos vasos sanguíneos. Estas placas de ateroma, se desarrollan en relación con la hipertensión arterial, con la diabetes, con el colesterol elevado, con el consumo de cigarrillos y en general con los factores de riesgo vascular. Los ictus isquémicos producidos por este mecanismo se denominan aterotrombóticos o, más comúnmente, trombosis cerebrales.
- la obstrucción de una arteria del cerebro por un coágulo de sangre que procede, habitualmente, del corazón. Una porción del coágulo se desprende y viaja por el flujo sanguíneo hasta que encuentra un vaso que es más pequeño y lo bloquea. Estos ictus isquémicos se denominan ictus cardioembólicos o embolias cerebrales. Una de las causas más frecuentes de estos son algunas arritmias cardiacas.
ICTUS HEMORRÁGICO O HEMORRAGIA CEREBRAL
Originado por la rotura de una arteria del cerebro.
La arteria rota puede estar localizada en el interior del cerebro (hemorragia intracerebral, favorecida por la presencia de hipertensión arterial y menos frecuentemente por malformaciones de los vasos sanguineos), o bien, en su superficie (donde ocasiona una hemorragia subaracnoidea que se relaciona con la presencia de dilataciones, muchas veces congénitas, de la pared de los vasos sanguíneos, denominadas aneurismas).
Columna Cervical II
Cada segmento espinal está formado por 2 vértebras separadas por un disco intervertebral, los nervios que salen de la médula y las pequeñas articulaciones facetarias.
El disco intervertebral separa dos cuerpos vertebrales del segmento espinal. El disco trabaja normalmente como absorbe-impactos. Protege a la columna del efecto diario de la gravedad. Protege a la columna durante las duras actividades de la vida diaria que ejercen mucha presión sobre la columna como saltar, correr y coger peso.
Las fibras del disco están formadas por células especiales, llamadas células de colágeno. Las fibras están dispuestas como por tiras de nylon o cruzadas formando una especie de nido.
El disco intervertebral está formado por dos partes. La zona central, llamada núcleo, es esponjoso. Ejerce de absorbe-impactos en la columna. El núcleo se mantiene en su sitio por el anillo, formado por una serie de anillos ligamentosos que lo rodean.
El tubo hueco formado por el anillo óseo de la parte posterior de la columna vertebral rodea a la médula espinal en su recorrido a través de la columna. La médula espinal es similar a un cable formado por millones de fibras nerviosas. De la misma forma que el cráneo protege al cerebro, los huesos de la columna vertebral protegen a la médula espinal.
La médula espinal discurre desde el cerebro a lo largo de la columna vertebral. Un par de ramas nerviosas salen de la columna vertebral a través de los forámenes de cada vértebra, uno a la derecha y otro a la izquierda. Estos nervios se unen para formar un grupo de nervios que van a los miembros y a los órganos. Los nervios que salen de la zona de la columna cervical se dirigen a los brazos y a las manos.
Día Mundial del Parkinson
HOY.ES–SOCIEDAD
“Los sueños de la ‘familia Parkinson’
Ante el Día Mundial de la enfermedad, las asociaciones piden una Red Nacional de Centros de Referencia especializados
10.04.09 - MANU MEDIAVILLA
A la pregunta de «¿cuál es tu sueño?», las personas con la enfermedad de Parkinson responden con un sencillo «me gustaría poder comprar como todos los demás» o «me gustaría ser capaz de cruzar la calle». Y cuando el anuncio para el Día Mundial de esa enfermedad, mañana, muestra a un paciente que no acierta a sacar el dinero de su cartera para pagar en el supermercado y a otra que se queda en mitad del paso de peatones cuando el semáforo cambia de verde a rojo, con las consiguientes colas malhumoradas de compradores y automovilistas, una voz recuerda: «Los que tenemos párkinson, soñamos estos sueños cada día».
Como subraya el presidente de la Federación Española de Párkinson (FEP), José Luis Molero, el gran sueño para los 120.000 españoles con esa enfermedad neurodegenerativa -en 2003 rondaban los 100.000 y podría haber casi 30.000 sin diagnosticar- es el abordaje integral y multidisciplinario. Además de un estudio epidemiológico que precise la cifra de afectados, la FEP reclama una Red Nacional de Centros de Referencia especializados en trastornos del movimiento y que garanticen la calidad asistencial en neurología, enfermería, fisioterapia, logopedia, terapia ocupacional, trabajo social y psicología.
Síntomas múltiples
Se trata de asegurar una adecuada atención integral sociosanitaria para aminorar los efectos sobre la calidad de vida. Máxime cuando, como apunta la neuróloga María José Catalán, «es la única enfermedad degenerativa que podemos manejar», hasta conseguir que la persona tratada con fármacos o con cirugía pueda permanecer «años en situación aceptable». Aunque conocida popularmente por su frecuente temblor de manos en reposo, que en un 25% de casos ni siquiera se manifiesta al principio, hay otros síntomas motores que causan mayor discapacidad, como la rigidez muscular y la lentitud de los movimientos voluntarios.
A episodios tan frustrantes como no poder abotonarse la camisa o atarse los zapatos se añaden riesgos físicos por la torpeza y el equilibrio inestable, y múltiples alteraciones -estreñimiento, disfunciones sexuales y urinarias, dificultad para hablar y tragar, exceso de salivación y de sudor- que empeoran la calidad de vida, rebajan la autoestima y empujan al aislamiento social. A todo ello se le suman frecuentes problemas psicológicos como depresión, ansiedad, trastornos del sueño, déficit de atención o memoria, que con los años suelen desembocar en demencia.
Catalán señala que no hay tratamiento curativo, pero sí muchos fármacos que pueden mejorar la calidad de vida. A la espera de algún avance entre los 150 en investigación, el más habitual sigue siendo la levodopa, que se convierte en dopamina cerebral para compensar la escasez en los pacientes de ese neurotransmisor que ordena los movimientos rápidos y precisos. Su mayor problema son los efectos adversos a medio plazo, que aconsejan su manejo con cuidado.
La cautela se impone también en la cirugía. A Catalán le parece una «buena alternativa que podría indicarse un poco antes, cuando los pacientes no están tan desgastados clínicamente». Consiste en colocar un electrodo para «normalizar» un circuito cerebral hiperactivo, y suele recurrirse a ella cuando se agota la vía farmacológica, pero apenas se emplea en un 5% de casos por su riesgo de hemorragia.
Otra opción «esperanzadora» son los implantes celulares, cuya complicación no es tanto técnica como por la necesidad de «interferir en un circuito interconexionado» que exigiría la máxima precaución. Y lo mismo vale para vacunas y células madre, ámbitos dominados por el principio de «esperar y ver».”
MÁS INFORMACIÓN –> Federación Española de Parkinson
Alianza para la prevención del Cáncer de Colon
¿Sabías que el cáncer de colon
es el tipo de cáncer más frecuente
y se puede curar en el 90% de los casos?
En la web www.alianzaprevencioncolon.es se puede encontrar información sobre esta enfermedad y sobre cómo detectarla a tiempo. Sería muy interesante pasar esta información a amigos, familiares, conocidos, etc. Gracias a Internet podemos ayudar a prevenir con eficacia este tipo de enfermedades.
Anatomía Columna Cervical. Huesos y Articulaciones
La columna vertebral está formada por 24 huesos, llamados vértebras.
Las primeras 7 vértebras forman la columna vertebral cervical. Técnicamente nos referimos a ellas como vértebras C1 a C7. La columna cervical comienza donde la vértebra superior (C1, atlas) se conecta a la base del cráneo.
La columna cervical presenta una curva ligeramente cóncava que acaba en la articulación de C7 con la parte superior de la columna torácica.
El atlas recibe el nombre del gigante griego que sostenía la bóveda celeste, en este caso el cráneo. Se caracteriza por tener una forma de anillo. El atlas (C1) está formado por dos arcos óseos muy anchos que forman un agujero en el centro del atlas para facilitar el paso de la médula espinal. En esta zona la médula espinal es más ancha por lo que necesita más espacio cuando sale del cráneo. Por tanto, C1 tiene proyecciones óseas laterales más grandes que las del resto de las vértebras.
El atlas se sitúa por encima de C2 o axis; se llama así porque sirve de eje de rotación de la cabeza. El axis posee un gran hueso en la parte superior (diente del axis o apófisis odontoides) que se articula con el agujero central del atlas. Esta unión permite la gran amplitud del movimiento en rotación hacia derecha e izquierda del cuello.
Las vertebras C2 a C7 están formadas por las mismas zonas. La zona principal es el cuerpo vertebral, de forma rectangular. A este cuerpo se le une posteriormente un arco óseo que tiene dos partes: los pedículos y las láminas.
Las láminas forman la parte más externa del arco óseo que forman, cuando las vértebras están situadas una encima de otra, un hueco que rodea a la médula espinal. Por tanto, las laminas ofrecen una protección ósea a la médula espinal.
En la zona donde se unen las láminas posteriormente se encuentra una proyección ósea, las apófisis espinosas, que se puede sentir con los dedos en la parte posterior de la columna. En la zona superior de la columna cervical, la apófisis más prominente corresponde a C2 y en la parte inferior, donde se unen la columna cervical y la torácica, nos encontramos con la apófisis espinosa de C7.
Lateralmente encontramos en cada vértebra las apófisis transversas. El atlas tiene las apófisis transversas más grandes de la columna cervical.
A diferencia del resto de la columna, las apófisis transversas de las vértebras cervicales tienen un agujero (foramen transverso ) por donde van las arterias que pasan a ambos lados del cuello y que llevan al cerebro el aporte sanguíneo.
Entre cada par de vértebras se forman las articulaciones zigapofisiarias o facetarias (una en cada lado). Estas articulaciones conectan, formando una cadena, una vértebra con otra y a la vez permiten que el cuello se mueva en muchas direcciones.
La superficie de las articulaciones facetarias están cubiertas por un cartílago articular que permite que los huesos se muevan uno contra otro suavmente, sin provocar fricción.
En ambos lados de cada vértebra se encuentra el foramen. Los dos nervios que salen de la médula, a derecha e izquierda, pasan por los forámenes.
Cuando se hernia el disco intervertebral se puede reducir el espacio foramidal y puede presionar el nervio. Si se produce un crecimiento excesivo del hueso de la faceta articular también puede irritarse el nervio ya que reduce el espacio foramidal y puede “pinzar” el nervio.
Fisioterapia. Esa gran desconocida
Artículo publicado en El Correo Gallego el 4 de Enero de 2009
escrito por D. Alberto Martínez (amartinez@elcorreogallego.es)
PILAR TERAPÉUTICO
04.01.2009 Junto a la farmacología, la cirugía y la psicoterapia, forma parte importante de la base curativa de la actual medicina ·· Un simple dolor de espalda puede derivar en una dolencia crónica grave que se puede tratar acudiendo a un profesional titulado universitario
ALBERTO MARTÍNEZ • A CORUÑA
¿Ha sufrido usted alguna vez un dolor de espalda? Los expertos señalan que al menos una vez en la vida le sucederá. Sólo sentarse incorrectamente en una silla lo puede provocar. Lo habitual es solucionarlo con una manta eléctrica dando calor, pero si la situación se repite puede degenerar en algo crónico y más grave. La visita a un fisioterapeuta es indispensable. Pero ¿qué es esta profesión sanitaria? Para la mayor parte de la ciudadanía, una desconocida, aunque sea uno de los cuatro pilares de la medicina terapéutica. Seguro que los otros les suenan más, la farmacología, la cirugía y la psicoterapia.
Cierto es que la fisioterapia es una profesión joven, pero para acceder a ella se debe estudiar en una escuela universitaria. En Galicia, en A Coruña y Pontevedra, que fueron de las primeras en adaptarse al Espacio Europeo de Educación Superior.
Estos sanitarios altamente cualificados se dedican al mantenimiento, prevención, curación y recuperación mediante el empleo de agentes físicos como el ejercicio terapéutico, el masaje, el calor, el frío, la luz, el agua o la electricidad, entre otros. Son indispensables para las rehabilitaciones de las lesiones, así como en la ayuda de las personas que presenten alguna limitación funcional o minusvalía física, aunque se les suele asociar sólo a los deportistas de alto nivel.
Desde el Colegio Oficial de Galicia se señala que desde un trabajador con una lumbalgia, hasta un anciano con artritis, un niño con discapacidad, una mujer embarazada, un ejecutivo estresado o un atleta olímpico, por poner unos ejemplos, pueden beneficiarse de la ayuda terapéutica de un fisioterapeuta. Pero se lamenta que en el Sistema Galego de Saúde apenas haya en toda la red de hospitales y centros de atención primaria 300 profesionales del sector.
José Luis Aristín, presidente colegial de los fisioterapeutas gallegos, quien está harto de denunciar el intrusismo, dice que “una encuesta reciente reveló que el 79,3% de los trabajadores españoles dice tener trastornos músculo esqueléticos derivados del ejercicio de su profesión”.
“Estos trastornos músculo esqueléticos ocupan el primer lugar de las enfermedades laborales de nuestro país alcanzando el 80% de las mismas”, indica José Luis Aristín, quien advierte que “aunque aparentemente no son graves sí resultan en muchos casos muy incapacitantes, y le suponen a la empresa unos costes laborales bastante altos”.
. amartinez@elcorreogallego.es











