pre vacaciones
Lo dicho, no es la primera vez que lo cuento, en pocos días cierro el ordenador y no lo vuelvo a abrir hasta quince jornadas más tarde. Estoy saturado. Necesito una desconexión total, que será “casi total” pues todo lo referente a las sandalias FiestaDePies me tendrá pendiente por tenernos en plena temporada alta de ventas, aunque, te confieso, que más que estar muy atento a este tema lo estaré a los informes de actividad que me reportarán desde Riudavets Menorca, su productora.
Hoy me escaparé a la playa con un libro. Será después de comer. Lo haré con Margarita. Desconectaremos bajo unos pinos que rodean una perdida cala que un día me mostró otra amiga (y que me “matará” por enseñarla hoy a una tercera persona… pero es que… necesitamos sombra, mar, relajo y desconexión con el mundo. En esa cala no hay ni cobertura del móvil. Perfecto…)
Mañana será otro día y, antes de irme, te contaré sobre un master en periodismo que se imparte en Sevilla y en el que me he metido de la mano de su director, Juan Pavón, pero esto, ya te digo, será en unas horas. Ahora necesito olvidarme del concepto “trabajo”
pd. Ya tengo las nuevas lámparas puestas en el estudio y mi casa. Todo ha cambiado mucho. Una pasada… aunque aún queda pintar, pero esto lo pediré hacer en septiembre, cuando regrese de Sargadelos, donde voy a un seminario de la factoría cerámica del mismo nombre. No me digas que no es un lugar ideal para perderse unos días del mundanal ruido.





