
Me levanté tarde. Necesitaba recuperar descanso. Cuando abrí los ojos había sol, mucho y bueno. Decidí poner lavadoras, hoy es sábado sabadete y tocaba; tender los resultados; prepararme algo de comer; pillar el cuaderno, el lápiz; el ipod que me regaló Conxi; la toalla y largarme a la playa, a esa perdida que disfruto últimamente.
Mientras pasaba el tiempo y la ropa terminaba de lavarse el cielo se ha puesto negro, negrísimo, y suenan truenos. La imagen que veo desde la ventana, con el mar que comienza a revolucionarse, es fantástica. Sin embargo me he quedado sin playa. Aggg… jejeje
Ahora, cuando te escribo, hay gotas muy gordas que comienzan a caer sobre la terraza. Estoy por dejarte y plantarme bajo ellas. Una ducha de lluvia es una gozada.
Aún y así, placer o no de estar bajo ella, voy a desempolvar el paraguas, uno como el del Quelydisk que te dejo en este apunte y que pertenece a la serie que hice para la empresa QUELY, que ahora puede tocarte en su producto Quelymerienda (mira que en el paquete indique que dentro lleva “quelydisks” y no cromos, que eso es bueno aunque de una promoción anterior ajena a mis ilustraciones).
Lo dicho, te dejo, cada vez llueve más fuerte y esta ducha de lluvia no me la pierdo ni loco.. jejee (prometo no cantar pues aún no hice el curso de mi colega Javier Bastías del que te hablaba hace poco).
pd. a partir de este apunte iré subiendo las diversas piezas que hice para Quely. Son veinte y esta es la primera que ves a mayor tamaño.
pd. este trabajo fue el que me provocó ese famoso subidón en el hipermercado.. jeje… aparte de ser unas ilustraciones con truco, como todas las que hago…
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