31 Diciembre 2008
hoy sí hablaré de mi
Lo que ha sucedido hasta hoy durante este año, a 31 de diciembre de 2008, ya te lo he ido contando en los diversos apuntes de este blog. La mayoría, la inmensa mayoría por no decir todo, ha tenido que ver con cosas laborales. Unas han salido bien y de otras, que no fueron como esperaba, he aprendido a dar mejor hilvanada y vespuntes en las que tras ellas vinieron.
De todo lo hecho estoy orgulloso y de las perspectivas que se abren a partir de ahora ni te cuento. Además, en breve (te adelanto…) habrá algún que otro cambio muy positivo para todo y todos, incluso, me atrevo a contar, algo que se trabajará en equipo, uno muy animado, a partir de inicios del mes que mañana comienza…
Durante toda la vida de este blog, y de esto Rosa Torralba ya me comentó durante la espera del autobús que nos habría de llevar a la cena final del congreso de celiaquía, durante la cual cumplí hasta años ; - ), he hablado poco, o nada de mi.
Realmente hacerlo no fue nunca el objetivo de este blog, aunque, y en esto Chema Lara y mi propia madre me han calado más de una vez, por no hablar de Rubén Fernández y el resto de mis grandes amigos (muchos de los cuales no tienen ninguna relación con el mundo web, ni de la ilustración), he dejado caer cosas que sí tenían que ver con lo que podríamos considerar mi vida “personal”.
Me cuesta hablar de mi públicamente, y en persona también. No te voy a engañar. Sin embargo hoy quiero dar una pincelada al respecto. Cambiamos de año y este será uno de los objetivos: abrirme más si la ocasión lo merece.
Hoy te cuento que durante este año el cambio iniciado conscientemente el anterior, con mi marcha de varios lugares donde no estaba a gusto (confieso que de unos en concreto lo hice a la francesa, aunque de forma muy meditada previamente; no podía más y también confieso que no supe arreglarlo de otra manera que viese más conveniente para todos); ha culminado con conocernos más, con recuperar antiguas amistades (algunas con más de veinte años sin vernos, otras mucho menos) y conocer a nuevos amigos/as con los que poco a poco nos vamos conquistando desde la humanidad que impone el no imponer nada, desde un proceso natural que pueda recordar el sabor de una buena mermelada hecha pacientemente, removida lentamente hasta conseguir un buen resultado positivo para todos.
En este tiempo, en el que incluso nació el nuevo hijo de mi hermano e Inés mientras los otros dos continuan creciendo, también ha renacido un Antonio que hacía tiempo que tenía escondido. Un carácter que se hace nada también estalló en la lectura del maravilloso cuento de Teresa Ordinas en el genial TRENTAcuentos y que, para muy sorpresa mía, lo deseé hacer saber a su autora y, sobre todo, gran amiga. Esto fue un paso más a contar lo que realmente sentía y no volvérmelo a guardar.
He aprendido de lo pasado, de lo bueno de lo bueno así como de lo bueno que también tuvo lo malo. Con todo ello, y también contigo, voy a seguir avanzando hacia delante. Será tanto en lo personal como en lo profesional. Todo ello, eso sí, con una gran sonrisa.
Feliz salida de año y muy feliz entrada del nuevo.
Antonio
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imagen hospedada en Flickr.com/FernandezCoca.com
Fotografía de ahí arriba: MarcosMolina.com







