Regresé ayer noche del espectacular congreso internacional de celiaquía y de comenzar a celebrar mi cumpleaños con los amigos de este evento; con los del viaje a Turquía del año pasado y con Ana, también en Barcelona; así como con los amigos de Coruña, con uno el 28 y con más el 29.
He vuelto cansado, no te voy a engañar, y con el estómago ardiendo.
Creo que ayer tomé algo en el aeropuerto de Barajas, un sanwich, que me sentó mal.
Llevo toda la noche sintiendo que llueve barro sobre la taza del inodoro. El calor se instaló en estómago y abandonó el resto del cuerpo.
Hoy, ya levantado y algo mejor, fui al Campus. He durado nada. La tormenta que genera mi cuerpo cada poco hizo su aparición por lo que decidí visitar a la doctora y comenzar la dieta suave que me indicó.
Ahora estoy en casa, sin gimnasio, sin ganas de nada, tirado y pensando positivamente que este ardor me abandonará ya de ya.
pd. Al menos el blog se ha arreglado y puedes ver los apuntes que te dejé desde el martes pasado y que no se publicaron por un error técnico ya subsanado.
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imagen hospedada en Flickr.com/FernandezCoca