Entre mis recuerdos de niñez destaca cada 16 de julio, cuando de la mano de mi abuela Carmen, íbamos a ver la procesión de la Virgen a la que pusieron el mismo nombre. Ahora, muchos años después de la última vez que disfruté de mi abuela, ya no voy a estos actos, lo que no quiere decir que no lo recuerde con especial cariño.
Ahora, estos días de julio, hago otras cosas. Terminar trabajos que he de dejar acabados antes de irme el próximo día 27 al seminario en Sargadelos; estar de copas con los amigos, cosa que en veranito y a la noche siempre se agradece; pasar poco por aquí, lo siento… es que estoy intentando desconectar las neuronas; tomar un encargo que muy probablemente ilustrará tu tiempo mientras tomas unas tapas, y “hasta aquí puedo leer”; leer en la playa, bien alejado del sol que este año me castiga demasiado la piel; ir hoy a la cena a la que la Cadena Ser nos invita esta noche a todos sus tertulianos de la temporada que acaba de finalizar… y también seguir como va todo el tema de las albarcas/sandalias FiestaDePies.com, ocupa mi tiempo.
Y tú, ¿cómo es tu mes de julio?
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