¿a qué huelen las cosas que no huelen?

un texto creativo sobre el no olor y el vivir
Antonio Batanero, a quien dibujé un perro la mar de creativo por su cumpleaños de hace un mes, es el editor de la revista Looc Baleares y poco antes del evento que te acabo de mencionar me pidió desde esta publicación ser la firma invitada para el número de marzo.

Este es el resultado. Te lo dejo en foto y en texto, justo aquí abajo. Ambas cosas huelen distinto pero cuentan lo mismo.

A qué huelen las cosas que no huelen

¿A qué huele el diseño, las webs y los carteles?¿A qué huelen cuando los pixels se apagan y la tinta se seca?¿A qué huele todo esto cuando ya los materiales con los que lo hemos construido dejan de oler?

¿A qué huele el ratón del ordenador que no tengo cuando paseo por la calle y, tras llevar horas navegando por la red, echo de menos para así poder pulsar un “recargar página” para volver a reencontrarme contigo, lograr que ese reencuentro en aquella esquina del Molinar vuelva a ser posible tantas veces como deseemos, o para dar al “volver atrás” e ignorar algunas de las experiencias de las cuales hubo más negatividad que positivismo?

¿A qué huele el recuerdo de las tortillitas de camarones que Fernando Estrella nos hace en el Flexas, en pleno barrio antiguo de Palma, mientras recuerdas a qué huele la sonrisa de Pepa, nuestra Terremoto de Alcorcón?¿A qué huelen las vivencias actuales y previas de aquellos que vinimos de más allá del mar y que nos integramos, aún sin hablar una determinada lengua, en una abierta sociedad balear?

¿A qué huelen las historias que lees y que cuentan relatos escritos por Carme Riera, María de la Pau Janer o el mismo Biel Mesquida, entre muchos otros autores de las islas?¿Huelen igual según el prisma desde el que lo leas?

¿A qué huele Ibiza cuando la vives como los autóctonos y olvidas ruidos de fiestas y jolglorios veraniegos?¿A qué huele, y cuánto vale humanamente, embutirte en un mundo que aún vemos en Formetera y que rezuma la misma tranquilidad de las perdidas calas menorquinas?

¿A qué huelen los trazos de lápiz con los que te dibujo lo que veo y siento?¿Te huelen igual a ti y a mi?¿A qué huelen las sensaciones propias e intransferibles que da la observación y disfrute de una ilustración?

¿A qué huele lo que sientes tú en estos momentos?¿y los anteriores?¿Y el renacer, a qué huele eso que nos pasa cuando en momentos de la vida sientes como pegas un estirón interno y maduras, viendo que has de podar tu propio árbol para continuar progresando, aún a riesgo de cortar ramas que crees que amas y que sabes que solo estorban?

¿A qué huele…?


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