Artículo de opinión publicado en la revista Visual el número mayo/junio de 2002.
I
Mil perifollos pueblan la red. Muchos de ellos están rebozados de sonidos, animaciones y efectos visuales dignos de la última película firmada desde Hollywood. La mayoría presenta "un pequeño gran problema" bajo la armadura de elementos empleados para construir su interfaz gráfica de usuario, vulgarmente llamada "el diseño gráfico de la web", no hay nada... absolutamente nada.
II
En un principio los documentos web eran de fondo gris y texto negro con enlaces en azul y morado. Entonces primaba más el contenido frente a la composición de los elementos gráficos. En esa época, allá por mil novecientos noventa y cinco, tampoco se podía hacer mucho más. Los navegadores, entonces Mosaic y Nestcape, no lo permitían.
III
Al poco tiempo las nuevas versiones de los programas empleados para mostrar contenidos en soporte web comenzaron a dejarnos emplear colores en el fondo y enlaces, tablas para estructurar la información así como, entonces el "no va más", marcos o frames. Luego, más tarde, llegó el Flash ® junto al HTML dinámico y otros lenguajes de programación, que son usados hasta la saciedad, la mayoría de veces sin más sentido que el amortizar el pago efectuado en su compra.
Entonces comenzó el caos... o el vestir nuestros contenidos con tantas ramas que era imposible verlos. Muchas veces esto sucedía no tanto por la cantidad de elementos visuales empleados sino por la mala estructuración de la información. De todas maneras, fuese una cosa u otra, el usuario se pierde.
Entonces éramos pocos los que nos conectábamos a la red, al menos comparados con los que hoy lo hacemos. La lentitud en la bajada desde la red, la pobreza de lugares hacia los que enlazar, la esperanza en la creación de nuevo y mejor material relacionado con la naturaleza de la carga -contenidos e información visual-... nos hacían tener paciencia frente a aquellas primeras bazofias visuales que comenzaban a aparecer.
IV
Entre una cosa y otra fuimos llegando a este nuevo siglo. En él aportamos aquello que aprendimos en el anterior. Cambiar de número no es cambiar de mentalidad. En todo caso estamos cambiando las personas y sólo de manera generacional. Hoy, sin ir más lejos, la casa Renault saca un coche que parece surgido de las series de dibujos animados con la que nos criamos en los años setenta. Con ello te digo que nos estamos procurando nuevas armaduras visuales que parecen modernas, o el último grito, cuando no son más que elementos recogidos de la niñez que cada generación bebió. Seguimos en lo mismo...
Estas modas, que no tendencias, emplean conceptos que a unos nos conectan con lo anterior -la infancia- y a otros, más jóvenes, con la "caspa" que tanto criticamos en generaciones anteriores. Entre una cosa y otra, entre una imagen latente y otra, terminamos dando en la diana de la incomprensión ante aquello que mostramos y volviendo, por tanto, a caer en la maldita frase "es diseño y ya está". Todo ello, y de paso, confundiendo soportes y vistiendo la web con elementos que ya funcionan perfectamente fuera de ella.
A veces el periodo entre lo que recordamos de tiempos anteriores y lo que ahora volvemos a hacer cae bajo una reducción temporal tal que aparecen casos flagrantes en el que lo recordado y lo propuesto conviven. Tal es el flagrante caso de www.quesos.com cuya interfaz gráfica de usuario no es otra que la de la archiconocida librería virtual www.amazon.com, algo increíble en tiempos de la "santa globalización" que no hace más que desprestigiar a quienes profesionalmente creamos entornos específicos para cada producto, sin olvidar que el que se haga algo allende de los mares no es razón para pensar que no se conoce en nuestro propio país.
V
Ante todo lo expuesto en esta página propongo la sugerencia que nos lleva a aceptar que web es un soporte nuevo que permite incluir elementos de carácter multimedia interactivo y en el que más vale quedarnos en su prehistoria, con los fondos grises y los feos enlaces aún defendidos por Nielsen -www.useit.com -, antes de seguir emborronándola con frustraciones visuales, o viles copias, que no hacen más que poner una repelente armadura de incómodo uso a posibles usuarios finales. Claro que siempre nos quedará la opción de hacer algo simple, directo y entendible por el usuario a cuya tendencia de intereses nos dirigimos.
Zimmerman propone desde su texto "Reconstruction of a profession: new roles for writers in the computer industry, in The Society of text: hypertext, hypermedia, and the social construction of information, E. Barret, Editor. 1989, MIT Press.: Cambridge, Mass" conocer las funciones propias a la adecuación de determinados roles a las nuevas tecnologías. Quizás leerle, comprenderle a la vez que trasladamos sus textos del año ochenta y nueve al actual, merezca la pena para comenzar a desnudarnos de esta pesada armadura que hace que el caballo que montamos en la web no avance y, por tanto, perdamos esta batalla.
> artículos que opinan, introducción > Audrey Hepburn era gorda > El color de las nubes > Plan de negocios > Fast book > Milagro en la web > Veo, veo, veo > Cuadernos de tendencia web > Portugal.web > Filosofía ZARA aplicada a la web > Relajo: ojo y descuido > Cambiar las cosas > Cómo se hizo > No home II > No home I > Coach.web > Vende.me: Llegar a todos desde ahí fuera > Clon.com: la copia del amado > Vacío: la clave está en ir al grano > Sexo, amor o pasión: comunicación y manipulación en la web > El reto: rediseño de documentos web institucionales > Al grano: sobre clientes que nos vuelven locos > Compatibilidad: la misma información, distintos soportes > Quedarme en tu recuerdo: Información personalizada > 100 descubrimientos > Lo trabajoso: sobre el no prever para luego quejarse > Verimagen: Diseñar en web desde las palabras > El ansia ignorante: Corremos, corremos y corremos > Desnúdate: ¿y si debajo no hay nada? > La estafa: jurados y premios varios > Piel y pies: bases del diseño dan piel a la web > Biopsia: Descubrir más allá de la interfaz > Lo latente: sobre el verbo y lo real > Más allá del espejo: contenidos > Simplifícate, del microondas a la red > Aire, interrelaciones fuera de la red
El arte de la ilustración, del concepto al éxito
Nota de prensa: suplantación en internet
Todas las imágenes y contenidos de este sitio web son Copyright exclusivo de Antonio Fernández-Coca (c). Los ojos dobles de las ilustraciones de Fernández-Coca son MARCA REGISTRADA. No existe autorización alguna para ser empleados fuera de nuestro trabajo desde FernandezCoca. Todos los derechos están reservados. Programación: Guillem Torres.
| inicio página |