Artículo de opinión publicado en la revista Visual el número marzo/abril de 2001.

I
El planteamiento se basa en un concepto clave: simplicidad. Eliminación de todo lo superfluo. Olvido de imágenes no imprescindibles. Diseño claro y directo.
Simplicidad para conseguir un único objetivo: no hacer necesario un manual para que el usuario, e incluso nosotros mismos a las dos semanas de haber lanzado un documento World Wide Web a la red, no se vuelva loco intentando saber de qué va la cosa, si es que no ha apagado directamente la ventana donde se muestra aquello que le intentamos ofrecer.
Al usuario no le interesa leer ayudas y manuales. No desea emplear más tiempo del necesario –breve a ser posible—en descubrir cómo se navega por el documento Web que le planteamos.
Quiere, eso sí, ver una estructura modular de los contenidos. Pero la quiere simple. No le gusta sentirse agobiado por listados y listados de lo que hoy conocemos como canales.
Es posible simplificar todo al máximo y hemos de lograrlo. Sobre todo si no queremos perder estos clientes potenciales.
Una máxima Zen ya lo indica: un jardín está terminado cuando ya no queda nada más por quitar. El resto, lo que sobra, lo que hemos eliminado, es maleza que impide disfrutar de las plantas, o piedras, de nuestro vergel.
II
No es sencillo. Eso lo sabemos todos. Hemos de luchar con nosotros, para evitar la barroquización total de aquello que planteamos, con los del departamento de marketing e incluso con el cliente. Pero merece la pena.
Lograrlo significa facilitar todo al usuario, nuestro comprador final, alguien que no desea que le hagamos trabajar para lograr conocer nuestros productos. Un personaje al que le gusta ser bien atendido en la tienda, en las clases, o en la vida real.
En el libro “Memorias de una Geisa” (GOLDEN, Arthur. Grupo Santillana Editores. 1999) se cuenta cómo ellas escenifican obras de teatro con la sola ayuda de sus expresiones faciales y corporales, además de un kimono de colores análogos a los sentimientos que se pretenden en la obra. Parece difícil, pero si aquí lo logran nosotros también podemos.
Barroquizar, algo tan habitual en los documentos World Wide Web que salen tanto de los grandes portales como de muchas agencias de diseño y publicidad, es algo muy sencillo. Cualquiera puede hacerlo. En Sevilla, con nuestra escenificación de la Semana Santa, lo vemos cada año. Montar un paso procesional con mil tipos de flores y olores es posible. Resumir estos ornamentos para ofrecer el verdadero mensaje que se pretende ya es algo más difícil. No siempre se logra.
Mostrar simplicidad en las formas y contenidos nos obligará a estudiar mejor el producto, a no usar estrategias visuales que realmente no representan aquello que estamos ofreciendo al usuario.
III
Quien nos ve en la red no es tonto. Puede que al principio esté algo despistado y se lo crea todo. Es la típica sensación causada por el “descubrimiento” de eso de lo que todo el mundo habla hoy: la red.
Sin embargo aprende rápido. Distingue y selecciona. Comienza a conocer que tras la compra de una colonia no está el pecho de la motorista que busca a Jacks. También que tras un anuncio de corte futurista en prensa o televisión, no está aquello que realmente ofrece el documento que le mostramos.
Me puedes decir que esto es publicidad. Es posible. Sin embargo también es mentira, y jugar con estos parámetros de confusión, en un producto tan nuevo –no se trata de la nueva versión de un coche o colonia, productos estos que ya conocemos bien—es algo demasiado peligroso como para tomárselo a la ligera.
Entiendo que el mercado bursátil lo ha estado pidiendo. Cuando comenzaron a aparecer miles de productoras de televisión sucedió lo mismo. Hoy sólo quedan unas pocas y de entre ellas están las muy buenas. Seguro que las supervivientes apostaron adecuadamente. Nosotros, desde la simplicidad, también podemos hacerlo.
IV
Observar aquello que nos rodea, algo referenciado en la columna del número anterior (VISUAL nº 88, página 76), nos permite crear analogías fácilmente reconocibles por el usuario y adaptables a nuestros objetivos.
A través de la simplicidad que propongo es posible estructurar toda la filosofía de nuestro documento World Wide Web. Desde la estructura básica que creemos podemos ir ramificándonos, sin perder de vista una navegación global –eso que hoy traducimos del inglés como “arquitectura de la información”—a la que nos debemos.
Usar lo mínimo para contarlo todo hará que el usuario se encuentre tan cómodo como ante un microondas. En este aparato doméstico te puedes manejar con tan sólo tres botones: temporizador, temperatura y abrir la puerta. No hace falta estudiarse el manual antes de ponerlo en marcha. Los resultados son convincentes. Entonces, porqué no aplicarnos esta “filosofía del microondas” en nuestros documentos?
V
No ignoro que ante todo esto nos continuaremos encontrando discusiones como la que el diario El País saca en contraportada del día 23 de febrero de 2001 acerca de la polémica por la designación del diseño de Xavier Mariscal como emblema de la candidatura olímpica de Madrid.
Sé que continuará habiendo personas –políticos del ayuntamiento en el caso citado—que querrán meter baza en todo sin más criterio que un “no me gusta”.
Tampoco desconozco que si vamos sembrando aquello en lo que estamos convencidos, la simplicidad hablada –entre otros conceptos--, iremos creando una masa crítica que termine anulando situaciones como esta. Y será pronto. Tan sólo hemos de ponernos en ello y cuanto antes lo hagamos mejor que mejor.
Sumario:
> artículos que opinan, introducción > Audrey Hepburn era gorda > El color de las nubes > Plan de negocios > Fast book > Milagro en la web > Veo, veo, veo > Cuadernos de tendencia web > Portugal.web > Filosofía ZARA aplicada a la web > Relajo: ojo y descuido > Cambiar las cosas > Cómo se hizo > No home II > No home I > Coach.web > Vende.me: Llegar a todos desde ahí fuera > Clon.com: la copia del amado > Vacío: la clave está en ir al grano > Sexo, amor o pasión: comunicación y manipulación en la web > El reto: rediseño de documentos web institucionales > Al grano: sobre clientes que nos vuelven locos > Compatibilidad: la misma información, distintos soportes > Quedarme en tu recuerdo: Información personalizada > 100 descubrimientos > Lo trabajoso: sobre el no prever para luego quejarse > Verimagen: Diseñar en web desde las palabras > El ansia ignorante: Corremos, corremos y corremos > Desnúdate: ¿y si debajo no hay nada? > La estafa: jurados y premios varios > Piel y pies: bases del diseño dan piel a la web > Biopsia: Descubrir más allá de la interfaz > Lo latente: sobre el verbo y lo real > Más allá del espejo: contenidos > Simplifícate, del microondas a la red > Aire, interrelaciones fuera de la red
ilustración de esta página: FernandezCoca.com
imagen hospedada en flickr.com/FernandezCoca
El arte de la ilustración, del concepto al éxito
Nota de prensa: suplantación en internet
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